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miércoles, 18 de septiembre de 2019

What´s Going On - Marvin Gaye (1971)



EL ROSARIO DEL SOUL

Rezar es evitar que los pensamientos te trepanen la mente. Rezar, dicen los infieles, es convertirse en un robot que olvide. Se rezan oraciones y las oraciones son un conjunto de frases de re-petición de protección a un dios o a varios. Hay un momento en tu vida en que las abandonas porque no necesitas creer en nada y menos en modo de rosario inservible. Dónde vas perdiéndote 35 minutos repitiendo avemarías.Te sientes inmortal.

Pese a todo, uno siempre encuentra su plegaria perfecta donde rezar porque cada vez me siento más frágil que no viejo. What´s Going On (WGO) cuenta con la suficiente dosis religiosa que la meta en cintura gospel pero que trascienda a todo tipo de creencia. Más terrenal, algo que te haga confiar en la posibilidad de transformación del género humano cuando compruebas que erre que erre entra como elefante en cacharrería en su propio medio natural/ social si su estatus económico y posición está en peligro. 

WGO es el misal del cambio de la década de los sesenta a los setenta: las flores se marchitaron con la metralla de la guerra del Vietnam y sus terribles consecuencias en el orden internacional y social. Todo se volvió egoísta tras la disolución de los Beatles, símbolo supremo de que ya el paso de cebra no se volvería a cruzar juntos.

Marvin tuvo su epifanía y luchó por ella: él quería crear la jaculatoria más hermosa para parar toda la sinrazón padecida desde el ghetto hasta Saigón. También abanderar el cambio de la Soul Music junto a su colega Curtis Mayfield. Y se obró el milagro contra viento y marea y con unos músicos, los Funk Brothers de la Tamla Motown, en pleno estado de gracia y sofisticación,  Nadie daba un duro por el sueño, que se lo digan al capo del sello de Detroit Mr Gordy al que todo le pareció una suerte de majarada invendible producto del consumo de drogas de su gallina ponedora de huevos de oro.

Tengo muchos discos, creedme,  pero no creo que exista uno más pluscuamperfecto: no son canciones (que lo son), no es un sonido único (que lo tiene), no son unos textos (sublimes en su simplicidad tan Nuevo Testamento) sino es su discurrir, su groove, una sensación celestial de levitar dentro de su duración que nunca, en serio, nunca se ha vuelto a producir. Es como si Dios, según palabras del genio de Washington D.C., le hubiera poseído durante todo el proceso de composición y montaje de éste rezo paranormal. 

Hoy, tras varios fallidos intentos por mi solemne respeto hacia tan magna obra (nunca me perdonaré que tenga un capítulo dedicado en mi libro aunque esté en toda su base) os quiero hablar de lo que siento por él o mejor cómo hace sentirme. El arranque de estos párrafos deriva de que mi madre lleva dos semanas y media en el hospital tratando de salir de su más que posible final. Necesito de alguna manera rezar y no se me ocurre mejor oración, pese a que ésta es generosa porque abarca a toda la Humanidad tan malita como mi madre pero por otras razones. Quizás me gustaría que el ejemplo que me ha dado ella, se inserte dentro de las estrofas de ésta hermosa letanía, interrelacionar un milagro de disco con un milagro de madre y así arrancar a llorar.

Es muy curioso que un rezo de 1971 suene todavía tan actual y moderno pese a sus referencias a los tiempos del pelo largo (hippies) y la transición setentera de la que hablábamos pero siempre me ha llamado la atención eso, su brutal atemporalidad. A su vez lo cool que resulta, casi como si Miles Davis o Coltrane hubieran sido cantantes. También la forma revolucionaria en la que grabó su voz en multipistas, lo que le da ese efecto de catarsis colectiva, de que el clamor de preguntarse eso de "¿qué cojones está pasando?" está en todos los frentes.Y también que no haya interrupciones entre canción y canción como con el Rosario. El único silencio sepulcral llega cuando tras el último segundo de los Blues de la Inner City concluye con esa coda final donde se vuelve al inicio para completar el círculo. A mi realmente en ese momento me apetece ponerme de rodillas y agradecer esta religión, la que considero la verdadera. El bajo de James Jamerson en la base porque representa al espíritu santo.

Mi ama trataba de escuchar la misa de la TV en el hospital con unos auriculares pequeños aunque  nunca haya sido muy meapilas, ella lo hace por una tradición a unos valores transmitidos desde niña pero sabe de la transformación y lo importante de la libertad; nunca ha tratado de imponer nada a nadie y menos a sus hijos. El otro día me comentaba, antes de llegar esa cena precintada que nunca se come, que si a los hijos nos los dejas sueltos vuelan de ti y nunca regresan. Qué magnífica pero cierta contradicción. A Marvin su padre, reverendo estricto, de alguna manera nunca le dejó volar y luego cuando volvió a él, desarrapado, drogado y violento, se lo cargó. Qué suerte mamá que me educaras con otras liturgias.

Necesitamos algo en lo que creer, un instrumento que automáticamente nos lleve hasta el interior de nuestros fundamentos acerca del respeto al prójimo y que con él encontremos la paz o la conformidad y que nos oriente en nuestros pasos. What´s Going On pertenece a esa ralea. ¿Y no es ese todo el sentido que debe tener una oración que en vez de dejarte atontado te ponga en acción?

Como todo concentrado de obviedades inspirado, receta al alcance de tan pocos, WGO tiene tantos prismas como emociones, culpas, sentimientos, propósitos de enmienda y altibajos tienes en un día de existencia. Quiero pensar que esa respuesta que Bob Dylan encontraba flotando en el viento y que Sam Cooke esbozó en A Change Is Gonna Come para que Curtis la sublimara con o sin sus Impressions, no es otra que la desarrollada en una pieza más larga como WGO. Ay si la realidad y el devenir de los tiempos cumpliera esos plazos y expectativas de la cultura en los círculos de quienes rigen nuestro Mundo y se hiciera caso a los apóstoles.

Mother, mother...es su primera palabra: madre de madre, madre de Tierra, madre del entendimiento y solidaridad entre iguales. Las oraciones para ser útiles tienen que servir para diferentes usos. "Ya sois demasiadas (las madres) las que estáis llorando/sufriendo" y "demasiados hermanos los que están muriendo" (conexión con Blowin´ in the Wind) mientras los padres no encuentran la solución fuera del apoyo a la confrontación y la guerra mediante su voto.  Qué hermoso triplete donde solo faltan las sisters.

Y es entonces, cuando empieza el vacile callejero rapero de los primeros segundos, cuando le veo a Marvin con su gorrito de lana en las esquinas de Detroit y a mi madre luchando por descansar de tanta felicidad que nos ha dado y ha recibido por su único interés: dar sin pedir nada a cambio.

Y así sumido en WGO llegó a una conformidad con mi propia pena y empiezo a relacionar las cosas, a entender que hay que seguir hacia adelante y a sentirme en paz. Claro que me transformo en un robot pero con corazón, repitiendo sus frases, right on right on. 

Cuando llega Save The Children pienso en una terapia hermosa con la arruga bella de nuestros mayores que he visto practicar a mi sobrina con su abuela: enseñarle unas fotos de una preciosa bebé que ha tenido una amiga, lo cual le alegra la vista a mi madre, le enternece y explica el sentido de la vida y su necesaria renovación.

Little children today are really gonna suffer tomorrow
Oh what a shame, such a bad way to live
All who is to blame, we can't stop livin'
Live, live for life

Y luego pasamos a la rabiosa actualidad con What´s Happening Brother donde me estremece siempre mi verso favorito y cómo lo canta:

Can't find no work, can't find no job my friend
Money is tighter than it's ever been

No encuentro curro, no encuentro en que ocuparme, amigo mio
La pasta nunca me ha sido tan escasa

Lo veo tan actual y definitivo. El minesotarra de la respuesta en el viento actualizó el verso con la nueva crisis económica del XXI que asomaba la cabeza en 2006: money is getting shallow and weak/ la pasta se vuelve escasa y débil.

Y verdades como puños bien hilados se tejen en WGO cn seda china lo cual resulta mucho más evocador. Desde The Times They Are a-Changing no hubo disco de protesta semejante. la diferencia: aquí el refinamiento es infinito. Protest soul in action.

Las líneas melódicas, las codas, se repiten en diferentes registros, los diferentes Marvins te van enredando por los canales del estéreo o los auriculares y llega ese cambio drástico como de despegue con las congas de Mercy Mercy Me (The Ecology) que te pone la carne de gallina con sus bongos y congas y ese saxo rabioso y fino del final que tanto influyó a Andy Mackay de los Roxy. Su Global Warming Blues premonitorio.

Mi parte favorita llega al final: Inner City Blues la canción con el groove más espectacular de toda la Historia. Make me wanna holler...esta no es forma de vivir. Un plano secuencia en toda regla.

Transitando por las calles de la filantropía, con una abrigo de paño usado bien atado, soñando con un mundo mejor como ese que me sigue entregando mi madre basado en el respeto al semejante y la lucha por vivir, con un gorrito de lana, con una ilusión tremenda por disfrutar de aquello que solo te reporta amor a raudales: así es WGO, una oración de 35 minutos que me eleva a la aceptación de los hechos mediante nuestra religión, la única y verdadera, la que predicó el apóstol Marvin Gaye.



*Veo este vídeo (ya lo he hecho cien veces)  y reto a que me digan si hay uno más sublime en toda la red. Creo que es la mejor versión de la canción que da título al Rosario. Ese piano improvisado, por dios! Esas imágenes del Ghetto!



viernes, 7 de septiembre de 2018

Music From Big Pink - The Band (1968) 50th Anniversary Edition (2018)



EL MAMUT

"...a bucketsful of clear, cool, country soul...the kind of album that will have to open it´s own door to a new category...the search of a calmer new ethic...a redefined morality, by the thirst for simple touchstones" Alfred G. Aronowisz, Rolling Stone




En la cultura del rock&roll -tan extinguida como el sapo dorado- el envoltorio ha sido igual de importante que el caramelo y ha generado un arte por si mismo. De la estética surgía la ética y entre ambas conseguían, en alguna ocasión, parar las agujas del reloj. Este es el caso.

Las divinas portadas de cuentos de acordes...sugieren.  Con su dibujo al pastel escolar, Bob Dylan hizo una labor de diez. No se si le pagaste por ello Robbie pero menudo favor os hizo, aparte de tantos, en aquel simple giro del destino.

Ayer vi un cartel en una biblioteca de mi ciudad donde una bilbaina famosa decía eso de que "un libro es diferente según cada lector", afirmación perfectamente aplicable a los discos y más a los discos-cuento como del que vamos a hablar un rato.

Con este debut, quizás el debut más revolucionario y moderno-si he dicho moderno- con el banana álbum de la Velvet Underground de la década fundacional, todavía tan vigente en nuestra pequeña Reserva del Sapo Dorado del Rock, a mi me ha pasado de todo y lo tengo que reconocer. Ha transcurrido mucho tiempo desde que me lo agencie en una copia con el sello económico Green Label de Capitol Records, a primeros de los ochenta junto a otros discos seguramente de los Pretenders o Graham Parker. Es decir, entonces Music From Big Pink no llegaba ni a su mayoría de edad pero ya era un disco de culto y fuera de tiempo, difícil de tragar en la efervescencia powerpopera en la que estaba uno sumido aunque ya adorara The Last Waltz. A mi me resultó de buenas a primeras un disco raro. Y es que lo es. 

Me costó mucho entenderlo ya que con el transcurso de los años me he dado cuenta de que encierra el misterio del bosque animado y que requiere de más experiencia vital de la que tenía cuando lo compré para que te ilumine el camino; además de la escucha reposada y vivida  de cientos de discos, anteriores y posteriores, para contextualizarlo y valorarlo como merece.

En realidad, MFBP es una república independiente, invisible según Greil Marcus, de la historia del rock de raíces y dentro de la propia obra de la mítica banda. Nacido de la experiencia en un sótano de una casa escondida entre pinos y de una camaradería extraordinaria en esa perita dulce temporal que combina la amistad fraterna entre músicos -contar con el apoyo de un Bob Dylan en paz consigo mismo y generoso no es moco de pavo- y donde se expande la hermosa sonrisa de la musa. Y esa independencia rabiosa de este debut tan antológico como raro, ha producido dos efectos: que se le ponga siempre de manera oficial, en guías y biografías, un pasito y/o estrellita por debajo del Brown Album-su segundo y por otro lado y con el paso de las décadas, poder detectar su influencia desde Bob Iver a Midlake, de Hiss Golden Messenger a Bantastic Fand, de Brinsley Schwarz a Band of Horses y que se reivindique, ahora sin parar y con cierta histeria por el lado más folk-hipster de este negocio como la primera huella en un planeta-etiqueta entonces desconocido llamado Americana. En ambos efectos nunca estaré del todo de acuerdo. Es tan obra maestra como el Brown Album, es un planeta al que nadie puede osar llegar porque es imposible. Quizás en ese sentido Deserter´s Songs de Mercury Rev sea la versión que trata de ponerlo en fecha con un resultado sobresaliente pero nada facsímil; o también el The Trials of Van Occupanther de Midlake que quizás sin quererlo tiene ese espíritu de bosque animado aunque sus columnas sean algo más románicas.

Ni MFBP es un disco de menor categoría que el marrón ni crea un estilo llamado Americana que ya éste existía desde los años treinta que ya sé que suena bonito y panorámico pero que no es del todo preciso para describirlo, a no ser que te bases en su hit eterno, The Weight, que parece querer ser más la simiente de lo que luego desarrollaron a pleno pulmón y de manera exquisita en su segunda POM estos inquilinos de la Gran Rosa y de la que si no te coscas de su buñuelesca letra te puede parecer un precioso western-country gospel que tampoco lo es porque lleva encriptada en su eterna letra las mística del las Basement  Tapes y del John Wesley Hardin, repúblicas hermanas pero independientes.

Todo es único e irrepetible en MFBP: el sonido, la producción, el tratamiento de las voces, los efectos, los arreglos, los ecos, el paisaje y si es curioso observar las influencias ( la troncal es todo lo tocado en lo que son las Basement Tapes de la caja Bootleg Series completa) y también que es un disco atemporal pero de su tiempo ( yo ahora escucho pinceladas de Cream en muchos de sus pasajes y la paradoja es que Eric Clapton decidió disolver el power trío por culpa de este disco) También, y eso está en las hemerotecas pero sobre todo en la escucha con auriculares buenos, mucho Curtis Mayfield, las cosas como son y los méritos a quién corresponden y diciendo esto estamos reivindicando una forma soulera de cocinar los arreglos de guitarra de Robbie Robertson que sirvieron para influir en los legendarios coletazos finales de los Beatles y en el desarrollo más roots de bandas como Traffic, cuyo debut - del año anterior- también fue un poco semejante en planteamiento pero a la inglesa y, por lo tanto, más cortado a la moda Carnaby.

Ahora me gusta más la etiqueta de psicodélico porque lo es y no solo por su speaker Leslie, por el particular sonido del Lowrey organ, o esos metales, es decir, el sello personal del gran Hudson, genio absoluto y crucial en este milagro sonoro que es MFBP sino porque este obra maestra absoluta suena, como he disco, a bosque animado y la psicodelía no es más que es una distorsión de la realidad que la vuelve más dulce y llevadera.

Cuando creemos que ya no hay rastro humano en la foresta pero sus fantasmas salen de paseo como la santa compaña; en este caso compuesto de almas de colonos europeos instalados en un lugar del Mundo llamado América del Norte... a eso suena MFBP. Y eso le hace moderno porque no hay nada tangible, todo son fantasmas rabiosos, suplicantes, heridos de amor pero que no dicen gilipolleces.

Acabo de conocer La Dordoña y allí hay un valle, el de su afluente el río Vézère, también llamado el Valle del Hombre por todos los yacimientos prehistóricos y asentamientos trogloditas que tiene y también ahora, entiendo mejor esta colección de canciones. Al final América está hecha en buena parte de Europa. Allí, en ese paraíso francés los pueblos son de cuento y un cuento es este LP, un cuento onírico lleno de libertad pura. Me bañe en el río y también sentí el latido del disco, además coincidió todo con la lectura de la extraordinaria biografía de Robbie Robertson. El mamut de su portada no apareció pero sentí su paso o quizás fuera un trueno lejano. Y fantaseé con esta hilarante comparativa ya que por mucho que quiera no reúno la pasta suficiente para visitar las Catskills Mountains y su casita de chocolate rosa en la Sierra de Nueva York. Pero a su manera imagino que allá resuenan, en el Valle del Hudson, los fantasmas de los indios que la poblaron y de los artistas, escritores, poetas y músicos que hicieron de aquello un edén semejante al Perigord negro. El bosque y el mamut, la santa compaña norteamericana.

En la noche fría dejan sus moradas,

viniendo a este mundo a expiar las culpas.
Mas después de las nueve y en lontananza
multitud de luces caminan sin rumbo.
German Copini/Teo Cardalla

Junto a los trucos de Garth, John Simon, el productor, es esencial para su sonido a cuento y su mérito es conseguir refinar a una banda de rythm&roll de carretera y darles otro rollo; además a todo hay que añadir el aire bíblico dentro del absurdo en el que estaban inmersos por el tipo de fábulas y textos que llegaban en los cuadernos que traía Bobby cuando quería probar rimas y nombres imposibles, botellas de pan y "demasiado de nada", fábulas sobre perdedores al ritmo de rudas polcas con ecos de cemento armado.


Se produjo esa República Invisible que tan bien definió Greil Marcus, salieron en procesión los ancestros mientras en la radio sonaban los éxitos del nuevo sueño californiano; se grabaron, eso si ya fuera de la casita rosa, las cacofonías de toda la wija musical que allí se preparó y el vaso dio tantas vueltas sobre la posición circular en la que ensayaban que estallo en mil pedazos y se incrustó en una bendición de espíritus y voces, de ángeles y dulces demonios; como el Camino de Santiago, se debería realizar, aunque solo sea una vez en la vida, el peregrinaje a West Saugerties, Woodstock, NY.


Nada más comenzar Tears of  Rage te sumerges en una fantasía y se te cae alguna lágrima acordándote de que las relaciones con tu hijo "van de mal en peor" y hasta que no termina el falsete divino de I Shall Be Released, le das la manita, como ese niño con abriguito que da la mano a su tío para que le lleve por una ruta diferente a la de sus padres y así conocer otros misterios de la vida.


Y es todo gospel blanco, si es el gospel blanco lo que inventa este contrarrevolucionario disco, surcando todas sus pistas y aquí están presentes más los Staples que los Louvin Brothers que también, y podríamos considerar las voces entrelazadas de Richard, Rick y Levon como los white Impressions. Le veo ese poso pero con una gracia transformadora que lo combina con la música americana más country o ancestral colona y con la inevitable explosión sixties de amplificar con efectos las voces y los instrumentos para generar un escenario, el del bosque animado.


Y es entonces cuando caes en la cuenta de que en ese año, el 1968, se formaron varias repúblicas invisibles como Astral Weeks, Village Green Preservation Society, el White Album,  Beggars Banquet o Notorious Byrd Brothers. Y ahí continúan y nadie ha querido meter preso a nadie por proclamarlas.


Cincuenta años para tratar de entenderlas y según crees las vas dominando   más incógnitas te generan. Menos mal que el disfrute cada vez es mayor.


Y en 2018 y con 54 años, me pongo la nueva mezcla del 50 aniversario realizada por Bob Clearmountain - uno acudía a ella con reservas harto de tantas  burras viejas que nos venden con otro cascabel- y me lleva a ilusiones nuevas y a luces que antes no vi, diamantes que se quedaron en la cuatro pistas en el proceso de mezcla y masterización. Incluso hasta las ganas de tratar de escribir sobre ellas y reflotar este blog.


Conclusiones: es un delirio lo que destacan ahora las voces de los three angels -incluso four- cuando se atreve Robbie al micro. Es de absoluta carne de gallina sumergirse en el sonido de los parches de Levon, pura piel de animal en la que late un corazón noble. Los imaginativos órganos de Hudson, el aire barrelhouse de Richard hasta haciendo chiscar sus desordenados dientes, la acertada inclusión del one , two , three, four inicial de Lonesome Suzie que la hace real cuando hasta ahora uno dudaba de que esta hermosura la hubiera grabado el común de los mortales. El aire Traffic y Cream de algunos giros (esa melange inmensa que es Chest Fever) que uno quiere pensar que son más producto del sonido de una época, de la moda imperante porque le extraña mucho que en la Big Pink se escucharan sus discos, pero vaya usted a saber...Y qué decir de los licks de Robertson tan Mayfield y Cropper y a la vez tan nuevos, suyos e insuperables, besando en el centro de la boca de las canciones. O de ese In A Station que me hace llorar o de un This Wheel´s On Fire más ácido que nunca.


Y es que MFBP es un musical del drama humano de sentirse solo y acompañado. Las voces arañan el alma, los instrumentos también porque parecen voces humanas. Todo se amplia hasta límites insospechados. Esta remezcla de Clearmountain (chapeau!) me recuerda a la que se realizó con Street Legal o a la rehabilitación de la Sixtina, se les quitó mucha confusión para parecer recién pintados. Ahora todo suena con espacios, con alientos, con alma, es muy alucinante.


Todas estas novedades y muchas más, que no puedo verbalizar, te hacen amarlo más y que no me parezca nada mal el planteamiento de la nueva mezcla aunque no debemos dejar de lado la original de John Simon, con esa capa de polvo fina que les sienta tan bien a los cuentos, ya con fue con ella con la que abrimos los ojos como niños.Y ahora que soy demasiado mayor para unas cosas pero todavía tan niño para algunas como Music From Big Pink...eureka!, lo he podido entender todo. Ese mamut de trazo bisoño dibujado  en la cover es la perfecta descripción de esta obra de arte.


La bestia ha cumplido 50 años pero que ahí sigue criogenizada en su pubertad y ya no me asusta, es más,  me siento tan bien en su regazo....

Y el Mamut me vuelve a susurrar y yo a él en call and response y con la voz soulful de Richard:

Once upon a time they used me indeed

Tomorrow never came
I could sing the sound of your laughter
Still I don't know your name
Must be some way to repay you
Out of all the good you gave
If a rumor should delay you
Love seems so little to say


Erase un vez en que me usaron de verdad

el mañana nunca llegó
pude cantar el sonido de tu carcajada
Todavía no se cómo te llamas
y si hay manera de compensarte
todo lo bueno que me has dado
Si un rumor pudiera retrasarte
"Amor" es tan poco con lo que llamarte

Y uno entonces, vuelve a soñar y a la calmada ética de Music From Big Pink. Porque la unión hace la fuerza y cinco amigos músicos tan geniales como humildes, dieron sonido al bosque desde su propio epicentro y bajo las condiciones más extraordinarias.



* P.D: la serie seguirá canción por canción.



La Land se reactiva en su décimo aniversario y así lo queremos celebrar.

Gracias a tod@s  los landers por escuchar durante estos 10 años.


viernes, 15 de noviembre de 2013

POMs REVISITED: ROOTS-THE EVERLY BROTHERS (1968-WARNER)

Fardos dorados
1968 fue el año en el que el se inventó  el country-rock, eso dicen y en las enciclopedias te contarán también que fue la publicación de Nashville Skyline la que tuvo la culpa del cambio de rumbo de los Byrds y de que se viera ese género musical tan rico pero tan conservador de otra manera. 
Pero no te creas a pies juntillas todo lo que dicen los libros y los tópicos porque este modesto y desconocido disco es tan importante como el de Dylan: trascendental en el futuro de la música popular norteamericana de raices y su suave incorporación al rock y por ende a esa que tanto nos gusta en el momento presente que algunos les gusta llamar americana, sobre todo en el aspecto de cómo armonizar unas bellas voces que separadas no transmiten lo que juntas ( una bobada lo de americana porque Costello  o Lowe es country y no es americana)
De lo que estoy seguro y no necesito leer nada al respecto es de que en el cielo , de existir, suena las 24 horas country-rock y/o soul sin parar, no imagino otra cosa, allí no se duerme, con esa música no necesitas descansar porque te encuentras eternamente reparado con su escucha. 
El country-rock se concibió en el cielo de las voces de los Everly como también en ellas y su mezcla perfecta el pop y el rock y es que los artistas que son más grandes que el firmamento , como son los hermanitos, es lo que tienen, no se limitan solo a un palo porque se dan cuenta de que toda la buena música pertenece al mismo: el de la música con raices, el de las buenas raices y aportan su talento a todo aquello que requiera del mismo.
Si alucinaís pepinillos con las armonías de los McGuinn-Hillman-Crosby-Clark o la International Submarine Band o sois ya suficientemente conossieurs como para darle a grupazos como los Dillards o West ( éste último lo descubrí gracias a mi amigo Dani John Philips; por cierto, West es el grupo de Ron Cornelious, un músico, guitarrista en concreto, que estuvo en la salsa de la época family man de Dylan del último Bootleg Series) esto no os sorprenderá nada, si se os ha escapado, a por ello.
En armonías vocales, las de la Carter Family, los Louvin Brothers, los Everly, los Impressions y después Beach Boys y Lennon-Macca-George, todos ellos, sin quererlo fueron las pioneros del hilo musical celestial que ha hecho que tengamos después, por ejemplo, a Olson-Louris para aumentar y mantener viva la llama. Sin ir tan lejos, el maravilloso disco de Ron Sexsmith con Don Kerr (Destination Unknow) es lo más parecido que se ha publicado al Roots de los Everly en el siglo XXI.
Tom y Jerry, es decir , Simon y Garfunkel comenzaron como clones de estos dos hermanos, puros copycats vamos, sin embargo luego hicieron lo que hicieron que fue algo muy grande y es así como se trabaja en este mundo, sobre lo que otros han conseguido obtener algo nuevo bajo el sol.
Randy and Lenny

Para empezar , este disco de ese año mágico campero de 1968, está producido por un genio como Lenny Waronker, famoso después por sus impresionantes discos con Randy Newman junto a Russ Titelman.
Para quitaros el hipo y que os sirva de susto pinchar aquí para ver cuantas rodajas de vinilo cinco jotas llevan su cuidado: títulos orgásmicos, todos en lo que lleva la batuta Mr Waronker..
Es cierto que en ese año un servidor tenía solo 4 añitos pero si me queda algún recuerdo es de que el sol , hasta en Bilbao,  era como el de la foto, tenía otro color, brillaba más que ahora, con ese satinado, colores más definidos, todo era plácido para un niño de la calle Tercio Órtiz de Zarate nº 25 al que su padre le traía de los Tour de Francia ( periodista, no corredor) unos juguetes increibles por novedosos y su hermana tocaba la guitarra y cantaba canciones de los Beatles y el vecino de enfrente, el malote, escuchaba el Satisfaction de los Stones a todo trapo en el pick up para escandalizar a todo el vecindario.
Lo más country que se oía era María Ostiz pero algo de todo aquello está claro que me dejó un gran poso o sería La Casa de la Pradera...el caso es que adoro el country y creo que con el blues y el gospel es la madre del rock and roll.
Volviendo de los cerros de Úbeda, diré que este disco es un must para los amantes del sonido pastoril, un repertorio de covers de canciones viejas y contemporáneas escalofriante, con una producción y un ambiente de 21 grados dentro de una casa caliente en un día de helada esperando un buen plato de sopa o una vuelta a la brisa tras un día de verano de tórrido sur , sensaciones que al fin y al cabo vienen a producir lo mismo, aliviarnos de las inclemencias.
Es tan seminal este Roots que le veo a Gene Clark babeando con su escucha o a un pequeño Steve Earle fumándose su primer peta tras escucharlo en la radio de su Virginia natal.
Clásico tras clasico (T For Texas, Mama Said, Sing Me Back Home...de los outlaw cowboys) con una madurez vocal de ambos mozos soberana. Pero quiero pararme en un milagro llamado Ventura Boulevard donde te hacen estremecerte como la primera vez que ves los valles desde las alturas y en una frikada de las mías la encuentro paralelismos con las Vainica que eran entre otras cosas nuestras Everly Sisters ( las McGarrigle , con las que siempre las comparo, por desgracia, no las conoce ni Dios, haz un post de ellas que no tendrás más que un comentario y si llega)
También les cedió un tema Randy Newman, ni más ni menos, preciosérrimo, se llama Illinois. Y los arreglos son totalmente revolucionarios porque no cumplen con la ortodoxia Nashville y están más cerca de lo que hacía el bueno de Nillson o el propio Newman con Lenny. Además, Ron Elliott de arreglista, una garantía de no tener fecha de caducidad de producto, pan siempre fresco, él aprendió con el grupo de folk-rock mítico The Beau Brummels y aportó su sabiduría y buen tocar a Randy Newman , Van Morrison y Little Feat , entre otros, estamos de acuerdo que sólo por eso es todo un crack.
Realmente Don y Phil , los brothers, hacen un homenaje en esta maravilla,  a su niñez, a ese sol de su propio Tercio Órtiz de Zarate particular. Seguramente su padre les regaló un banjo...a los chicos de la voz de oro y su hermana/o tocaba la guitarra pero Hank Williams no María Ostiz o Victor Jara. Los Stones también acabaron haciendo country.

Bringing it all back home: the country home.Igual los Everly no inventaron el country-rock pero pintaron una de sus mayores obras maestras con Roots.

P.D: Me empeñé en poner en el Rust Fest de Frías fardos de paja en el escenario por la contraportada de Harvest, porque me gusta el country y ahora que lo pienso por esta portada : al final , a pesar de el verano estaba recien entrado y el cereal algo verde, se consiguieron los fardos, bien dorados como los de los Everly y su increible Roots.

Hazte con él, son los Angelitos Blancos de Machín. Nick Lowe lo sabe.

File Under: Bradley´s Barn: The Beau Brummels.


Si esto no suena en el hilo musical del cielo con ese punto vainiquero que venga Dios y lo escuche...esto me relaja , estoy consiguiendo que la tensión vuelva a su sitio, con sacrificio ( régimen+ejercicio diario de una hora) y ayuda pero sobre todo con mucho country, diurético de preocupaciones y penas.

Amo la música más que a todo.

Amo la música más que a todo.
Todos los textos pertenecen a Joserra Rodrigo salvo citas y párrafos con su autor referenciado.