lunes, 30 de mayo de 2011

BLOOD ON THE WIND

En exclusiva para el mes de mayo de la Land dedicado a His Bobness, Fede , aunque no ha llegado a tiempo al fanzine por sus actividades revolucionario-surrealistas (democracia real ya desde Murcia a Bilbao desde el Grand Coluee Dan hasta el Capitolio) nos deleita con este precioso texto.
Dario, su hijo, es de los que cree que la Presidenta del Gobierno tenía que se Pippi y yo de que de tenía que ser Darío.                                              
La sangre y el viento
"Está claro que he entrado a cuchillo en la vida de las personas"

Íbamos a las casas de los amigos y mirábamos de reojo las estanterías con discos, casettes y algún que otro novedoso CD. ¿Y este? preguntábamos con fingido desinterés. Es el último de tal o cual grupo, mola un montón, llévatelo. La música cambiaba de manos con generosidad. Todos queríamos que los otros escucharan nuestras canciones favoritas, nuestros grupos amados, nuestros cantantes venerados. ¿Y este? pregunté. Ah, no, dijo mi amiga, ese no, que es de mi hermano y si se entera que te has llevado su CD pirata de Bob Dylan me mata. Y luego te busca a ti y también te mata, añadió. Pero, qué demonios, el disco incluía una versión en directo de Idiot Wind, así que merecía la pena correr el riesgo. Y en un momento de descuido de mi amiga, me lo eché a la mochila.

El viento idiota siempre me había cautivado. De fondo, detrás de la voz y la guitarra de Dylan, lo escuchaba soplar, sabiendo que me hablaba solo a mí. Me decía que el idiota no era él, que era yo, que no dejaba de pensar en Silvia o en Ana o en Susana. Que me empeñaba en pasar las noches en vela atormentado por mi cobardía, por mi imposibilidad de dirigirles la palabra. Eres un idiota porque nunca les dirás nada, porque siempre las mirarás en la distancia, porque nunca te besarán ni te acariciarán ni las abrazarás. Eres un idiota. Yo, me decía el viento, al menos soplo y voy de aquí para allá. Pero tú ni eso. Idiota.

Decía que el viento idiota siempre me había cautivado pero aquella versión en directo me dejó enganchado como un yonqui terminal. La ponía una y otra vez en mi mastodóntico reproductor de CDs. Al mismo tiempo, el viento soplaba en mi ventana y hacía tabletear la persiana. Como un bombo descacharrado. Como si la música de Dylan estuviera, también, en el exterior, amenzando con entrar a mi habitación y sumergirme en un abismo de tristeza sin fin.

Es posible que todavía siguiera enganchado a esa versión en directo del Idiot Wind pero descubrí que (1) mi amiga no exageraba y (2) era una chivata. Su hermano me asaltó a la salida del instituto y, acercando a mi cara un puño mucho más grande y temible de lo que me pensaba, me exigió que le entregara su disco de Dylan al momento. Me acompañó a mi casa y esperó a que bajara con el CD. Cuando se lo devolví, me lo agradeció con un puñetazo en la cara. Mientras me sujetaba el labio roto y sangrante le grité: ¡Jódete, gilipollas, que me lo he grabado en cinta!

(Pero era mentira. Y por alguna clase de maldición freudiana, o algo por el estilo, no he podido volver a escuchar la canción. A veces, regreso a mi habitación de entonces, donde siempre sopla el viento, como si el clima, al igual que mi antiguo reproductor, tuviera presionada la tecla repeat. Bajo un poco la persiana y la oiga tabletear como un bombo tan descacharrado como infatigable. Pienso en el puñetazo bien merecido que recibí, en mi labio roto, en la sangre que brotó y cuyo sabor me recordó la voz de Dylan cantando Idiot Wind. Y pienso en Ana, en Silvia, en Susana.


Fedérico Montalbán , autor de Cuentos Pop y del blog elhombreamadecasa.

¡Olvida todo lo que tengas que hacer! ¡Desatiende tus obligaciones! ¡Es mejor entrar en
www.elhombreamadecasa.com

Nunca un lema ha sido tan cierto, tangled up in el hombreamadecasa desde que le conozco,  gracias a ese prólogo que me dejó meter en su libro, después ya en persona en el concierto de Eels , Fede, oye,  nos tenemos que volver a ver pronto y tranquilamente.Yo te tengo que agradecer que esa oportunidad, confiar en mi, sin conocerme entonces para lo del prólogo,  fue una especie de forma, soy un desastre, de meter en el congelador lo que para mi significa una canción y dar caña a esta ball and chain.
Así que déjate de eso de que es un honor , el honor es para la Land.
Murcia rocks for freedom!


3 comentarios:

  1. Si señor, gran y evocadora columna. De pronto me ha apetecido leer ese libro y su blog, gracias a los dos!!

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  2. inspiradores hallazgos, as usual... allá voy.

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Amo la música más que a todo.

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Todos los textos pertenecen a Joserra Rodrigo salvo citas y párrafos con su autor referenciado.