domingo, 23 de diciembre de 2018

LOS DISCOS DE LA LAND 2018



Me da igual que muchos utilicen el subterfugio de discos nacionales para nunca incluir uno nacional como primero en los internacionales; al fin y al cabo, el mundo es demasiado pequeño para dividirlo. A mi, en este caso,  no me da la gana y os aseguro que si este disco lo saca Tom Petty si no hubiera muerto o Bob Dylan con 40 años menos, todo el mundo lo colocaría en el pedestal.

Cierto que he tenido con él desde que acabó su grabación, título incluido,  una relación de amor intenso que conservaré toda mi vida. Pero es que ,además, os digo que en esta colección de joyas de sobredosis de rock and soul, de melodías de ventanillas bajadas y de lealtad a una ruta existencial entre improvisados arroces a la orilla del Ebro, están mi amigo Fernando y todos sus compañeros bantásticos. 

Armónicas y figuras de guitarra que son profundas inquietudes de vida más unos coros tan bellos como en los discos de los Jayhawks, de los Fleetwood Mac o de CSN&Y que hacen de esta POM humilde, como el disco de Arthur Alexander de 1972 o el de Bobby Charles con los The Band, el mejor disco de 2018 para esta Land y uno de los mejores trabajos de orfebrería agridulce que han salido de la desert town cartagenera, el nuevo Muscle Shoals.  Y además, su trasfondo es...bueno...una pasión por la música sin pedir nada a cambio, de un romanticismo extremo y me alegro tanto de haber sido protagonista del pequeño gran éxito de esta maravilla. A mi me ha dado y me dará pilas para seguir creyendo en las grandes canciones allá de donde quieran brotar desde Nueva Orleans a Cartagena, desde Memphis a Sidney.

Ah y unos teclados de Carlos Campoy que ni Al Kooper que son toda el alma del Chinese.



Hermano del disco de Fernando pero al otro lado del charco, el disco de Johnny Irion, artista que antes firmaba junto a su darlin´ companion Sarah Lee Guthrie, es una maravilla. Que además de su esposa, estén los Dawes, Nicky Bluhm, Neal Casal y los Autumn Defense (parte importante wilquera) es todo un primor de amor por la música americana que viene de la tradición de los cantes de ida y vuelta USA-UK.
Variado, precioso, cadencioso, elegante, equilibrado, mágico y no se cuantos adjetivos más. Una petición a los Reyes Magos:que venga a Bilbao a presentarlo por favor.




Su debut ya era místico pero este segundo es igual de bueno o mejor todavía. El planteamiento de este colega de nuestros adorados Hiss Golden Messenger es el white gospel con  una melange de jambalaya que te crió alucinante. Un momentazo fue cuando este año contacté con su manager mediante email para ver si se venía a tocar a Frías este verano en esos calentones que me dan. Pensé cómo sonaría este disco entre muros y no imagino música más gloriosa para semejante escenario. No te mueras sin escuchar su cover de Life de Allen Toussaint que cierra el disco; te entrarán los aires del Golfo de Méjico desde el Delta hasta el escalón de acceso al Tipitina´s y pensarás, esto es Neville Brothers en blanco nuclear.


Aunque la carrera en solitario del alma mater dinosauria ya es toda en si de quitar el hipo, sinceramente creo que ha pintado su obra maestra, encontrando un equilibrio de todos los órdagos emocionales de su melena en una colección que hace llorar de sentida y melancólica. Yo es que era escucharlo y no creer tan desparramante belleza infinita. See You At The Movies, Elastic Days...en fin Neil Young y Big Star tuvieron seis hijos, cinco viven en Escocia y tienen un Fanclub y otro  llama J Mascis y vive en Amherst, Massachusetts.




Mis lobos henchidos de amor lo han vuelto hacer, con retales del pasado cedidos para otros trajes, componer una ristra de canciones hermosas que refrendan que Gary Louris es el mejor cantante de tonos altos y dulces desde Paul Simon. Y que sus compas son también ángeles.Me quedo con la primera vez que escuché Bitter End aparcando en la Ermita de Grañón tras comprar pastas de sésamo. Nos miramos, mi darlin´companion y un servidor y teníamos lágrimas en los ojos. Una de las mejores canciones sobre la amistad verdadera jamás escritas. Esa y el resto que son una preciosidad y que en sonido juntan un poco todas sus cimas en lo más alto de la música para días lluviosos y noches estrelladas.



Spiritualized o lo que es lo mismo Jason Pierce, ha sacado un disco de redención donde como siempre se va al espacio a buscar ingravidez y a flotar. Y esos aires que tiene al Desert Songs de Mercury Rev , tan irresistibles pero en downers y su eterna querencia por los coros gospel. Sinfonía de la metafísica necesaria del quedarse por un rato solo con uno mismo y poner en la balanza el oro y la morralla y así desprenderse de la segunda llena de pensamientos negativos y relaciones chungas que no te hacen bien y es mejor cortar. Dejadme abrir los brazos y que no sienta mi peso, permitidme mirar el Mundo desde arriba para ver lo pequeños que somos y lo grandes que hacemos todos nuestros problemas. Disco oración. 




Jeff Tweedy es Jeff Tweedy. Y tiene un talento inmenso, siendo uno de los artistas más importantes del cambio de siglo en esto que llamamos rock o rock and roll. Un genio. Cierto que su carrera en solitario tuvo un debut quizás menos inspirado y tedioso pero siempre con chispas y que su wilqueo pueda ir por derroteros diferentes a los de la matrícula de honor porque es un artista inquieto. Pero este Warm, es un disco más conceptual, de crisis de los cincuenta y me siento tan identificado con ella aunque él sea tres años menor, que sus letras y liner notes han sido cruciales para volver a él desde que salió sin parar . Y si en la primera escucha me dejó frío, de sabios fue rectificar y además, concluir que, aquello que en primera escucha no te atrapa no se debe aparcar y menos con Jeff. Es un disco de escuchas y muy muy sutil. El tiempo le situará en el lugar adecuado, el corazón ya lo ha hecho.





Heroína del nuevo country, intensa, gospel, arethiana, la fuerza de Maria McKee con la dulzura de las divas de los Mac. Una nueva Linda Ronstadt con una pasión arrolladora y portadón. Mi amigo Chals me hizo caer en sus redes con su loa al disco.





Este gozada de trío son los Wilburys de la Perfida Albión y volver a escuchar a mi amigo Danny "Champ" Wilson en su versión más Grand Drive acompañado de semejantes músicos inmensos de power-jingle jangle pop, es uno de los chutes de 2018.  Fue el propio Danny el que en su último e inmenso bolo con los Champions en Bilbao, me dio en primicia una copia promocional de este caramelo de disco.





Estos irlandeses han compuesto banda sonora para una road movie de días de niebla. Estos dos ángeles traen la cacofonía de los paisajes tipo pantanos de Sobrarbe o Arribes del Duero. Son lluvia fina irlandesa, delicada. Simon & Garfunkel de Eire. Con algún instrumental que te hace empapar el pañuelo de lágrimas de hermosura, de ecos, de , en definitiva, amor. Maravilloso.



Se que la medicina que me daba Len ya no podrá suplirse con nada pero si hay una especie de reencarnación de ese feeling del poeta de Montreal es esta obra maestra de Decicca que peinó mis inquietudes y sentimientos mi primer trimestre de 2018 junto a otro disco que es de 2017 y por eso no lo incluyo: el del escocés  Daniel McGeever "Cross The Water" Era la época de las presentaciones del libro Pasión No Es Palabra Cualquiera y fue la capilla donde descansaba ante tanto amor recibido y tanta excitación de tantos quilates.



Al final le ha ganado pero por muy poco como Disco Arruga Bella 2018 al de John Prine. El clásico songwriter aussie ha sacado su obra maestra de la plena madurez y eso que no tiene un disco que baje del 8 desde que empezó su carrera y a parir gemas del pop-rock hace ya tantos años con sus Dots y luego con sus Coloured Girls allá en Adelaida. Favoritísimo.




Con The Horizon Just Laughed, Damien Jurado ha pintado su obra maestra. Y eso que su nivel siempre ha sido estratosférico. Sólo puedo decir, escuchalo por dios! Es un bálsamo.




El genio de Illinois, uno de los mejores songwriters ever se ha marcado un disco tan sincero en su bella arruga que asusta desde la portada maravillosa sin maquillajes, implantes, ni botox como los de su colega Bruce. La única química es la que se marca en su rostro por su lucha titánica contra el cáncer. El resultado es muy curioso: sigue su extrema sencillez melódica pero con una voz que se apaga para todo menos para emocionarnos con historias de verdad. Escalofriante John Prine, de los pocos grandes que nos quedan.




No exagero si os digo que es  su obra maestra, incluido su mágico periodo de primeros de los setenta con intocables como Boomer´s Story o el Purple Valley. Y lo es porque es una representación de su arte y de todas sus facetas y evolución. Ry como el difunto JJ Cale, ha ido estudiando con su verso distintivo, modernizando los blues y la ancient music-world music con su toque electrizante y su voz nunca lo suficiente valorada. Es una grande entre los grandes y este Prodigal Son su catedral.





Esta banda australiana es, como diría mi amiga sevillana Lu, fresquísima. Esa recuperación del desparpajo del debut de los Strokes pero con la base aussie ochentera de los Church/Go Betweens/Hoodo Gurus (la tradición del indie de las antípodas, vamos) es todo un primor en este Hope Downs, su primer larga duración. Estrofas trotonas y estribillos certeros. Un disco para irse enamorando lentamente y ciertamente nostálgico de la década de Naranjito.




Su debut me pareció un pastiche del soul clásico sin el menor interés-cuestión de percepciones-el soul actual en el 95% de los casos es puro ejercicio de estilo y homenaje, no hay artistas originales.
Sin embargo, este segundo disco iluminó mis idas y venidas de Melides a Comporta en días de verano de cielo claro y clima perfecto. Y si bien Leon sigue recordando a artistas del pasado, en este segundo, más a un Terence Trent D´Arby o Al Green que a un Sam Cooke, la cosa tiene groove y canciones redondas. A mi es que este disco me encanta y a mi darlin´companion también, no se puede pedir más. Alegría soulera de verdad y bailable en todas sus formas.



Su anterior Lp me flipó en colores y éste también. Vale ya sabemos que esto tiene truco y que nos remite a doblados de guitarra setenteros de bandas sureñas a las que amamos pero sería injusto no reconocerles su inmensa originalidad en su deliver: tan positivo , alegre y panorámico que cambia el rumbo del viento y despeja los nubarrones. Son perfectos para el bajado oficial de ventanillas del coche allá por mayo y en otoño e invierno para añorar noches de grillos y aperturas de puertas de madera en bares donde se sabe tocar y cantar. Southern glory made in Canada.¿No os suena?




Soy de bella arruga y lo sabéis pero es que la musa del Swinging London ha pintado su masterpiece desde la Residencia Los Prados Soleados. En esa Residencia se sirve earl grey tea y tiene backyard florido.
El mejor disco de Nick Cave de los últimos años es éste, no sólo por su implicación en el mismo y sus geniales músicos- también es fundamental a la composición y toque de piano, el inmenso Ed Hartcourt- sino por esa gótica tristeza del recuerdo, muy marcada incluso en el precioso artwork donde en la contraportada encontramos una foto suya con Bobby Dylan quizás cuando le estaba cediendo su I´´ll Keep it with Mine. Por cierto, su cover aquí de It´s all over now baby blue, es quizás de lo más emocionante que he escuchado durante este año.




Cordovas y su segundo disco ay! Tuvo que ser un desmayo la semana pasada el que me hiciera considerar que estos tipos son ángeles sanadores ya que mi primera impresión es que era otro grupo más, tirando del privilegio de la triple armonía vocal en algo tan americano como el Malboro, los Dead (clara influencia)  o los Jayhawks.
Pues no señor, este disco de portada muy poco apropiada para el contenido es una absoluta DELICIA
Y no solo combinan sus voces celestiales sino que convencen sus composiciones, su forma de grabarlas, cristalina pero humana, los recovecos y nos hacen contar los días para su gira española. En serio, precioso.



Una muerte inesperada y triste fue la de este artista porque era único. Sus discos siempre especiales y sus producciones también. Richard Swift era un Nilsson moderno y algo spectoriano en su muro de sonido pero también alcohólico y eso le quitó la vida demasiado joven. este disco póstumo, casi terminado a su fallecimiento, es otra cuenta más a añadir a su escasa pero impecable discografía. y tiene misterio, encierra pena pero de la que sublima y redime.



El amigo oñatiarra, el bardo roquero de nuestra tierra, ha hecho algo muy semejante a lo que el año pasado hizo  Jeff Tweedy con su cancionero en esa gema que es Together At Last: es decir, seleccionar de su "rupertorio" varias gemas y dejarlas en pelotas con su Martin y su cada vez más expresiva voz que suena, como él siempre dice, 50% anclada en la tradición/50% en los songwriters del rock.
Ruper Ordorika es nuestro Richard Thompson pero en este Bakarka, tira de la línea acústica y hace que salgan chispas de todos los milímetros de la madera de su guitarra con interpretaciones brillantes y sentidas de algunos clásicos y otras que mediante esta vuelta a casa, son convertidos en ellos ,cuando parecían más oscuras es sus versiones eléctricas: caso Mundua Biltzen Duen Oihartzuna ( "El eco que envuelve el Mundo") Estremecedora y favorita.
Ay de aquel insensato que me venga con eso de que no me llega porque no le entiendo porque no sabe lo que dice-para eso en sus libretos siempre vienen sus letras traducidas merluzos!
Sublime disco acústico, sublime.


Ace Records is the answer en cuanto a compilaciones de soul y ediciones en cd (que demuestran que los cds son tan cojonudos como un buen long play- dejaros de tontadas)
Este año la joya de la corona de su catálogo es esta compilación de temas en los que el Otis blanco, guitarrista y compositor de primer orden del soul de Muscle Shoals-Alabama, tiene autoría en letra y pentagrama. El set es de escándalo, espectacular, el sonido y las notas de portada de 11. E incluso él mismo aparece en alguna de las pistas. En fin, estas songwriters series de Ace, como dice mi amigo Manolo Granpa, son goma de Oklahoma.Bueno, en este caso de Alabama.


Doug Paisley ha optado en Starter Home, su cuarto trabajo en 10 años, por una línea continua, en su estilo pero más inclinado al susurro y escalofrío que al medio tiempo. Strong Feelings e incluso Constant Companion (tercero y segundo, respectivamente) eran ochomiles que pueden dar sombra y dejar sin interés subir este sietemil.
Esos mil metros de diferencia, en este caso a una latitud con más oxígeno, facilitan la vida, subliman el romance, erizan el vello de la nuca: en fin, esta es una gran obra que se viste de menor. De verdad, traten cómo merece a esta perla. En su estilo, es muy de eso que a primera vista resulta ya visto pero no, sus canciones son bálsamo curativo. Un 83 en Metacritic a mi me dice mucho.



Un valor siempre seguro. Una voz inconmensurable. En Hell-On ha vuelto por sus fueros, si es que alguna se apartó de ellos. Quizás su anterior disco fuera un poco ida de olla aunque lo compensó con el que hizo con la Veirs y la Lang. A mi es que solo escucharle respirar entre sílabas, me produce éxtasis marianos. Nuestra Patsy.



El líder de los míticos Pavement tiene ya una carrera en solitario tan bien amueblada e interesante desde el cambio de siglo, que para nada sorprende que este disco de portada en Cadaqués con dos abuelos naturistas, sea otra flor en el ramillete. En mi opinión la que tiene más vivos y variados los colores. Si hay un disco de pop roquista moderno en 2018 es ésta gozada . Aviso: requiere tirarse de la barquita de cabeza y bucear bien desinhibido y en pelota picada, sin prejuicios, en sus cristalinas aguas.





Este elegante jacobita inglés con un corazón rebosante de melodías, ha sacado un segundo disco de quitar el hipo. Me enteré de su existencia por un post de mi amigo Xavi Escutia ( Los Valendas) en el jetalibro que le daba el oro 2018.
Y Xavi no falla, porque él es un amante del mejor power pop. Sin duda, ésta gema de haberla conocido antes hubiera estado en la lista que propuse a la Exile Magazine. Siempre pasa que el año siguiente te enterás casi hasta semana santa de lo bueno del anterior que el cazamariposas dejo en otros jardines.
Os lo prometo, es un pasote. Me recuerda mucho a cuando estaba uno más puesto en novedades y descubría artistas como Sondre Lerche. Mira A Sondre me recuerda, esa alegría. Y además, tiene una canción que se llama Joey Ramone.



REEDICIÓN DEL AÑO 2018





La reedición o edición del año 2018 han sido estos tres maravillosos vinilos de nuestros amigos y héroes de Hanky Panky Records. Podemos decir que éste triple pack -junto a sus recos de singles clásicas y los discos en solitario de Colin Hare y Pete Dello- son el santo grial de la música pop inglesa melódicamente sublime, en el barrio limítrofe a Village Green. Ese nivel. Honeybus es lo más de lo más y esta edición,en fondo y forma, una POM ( *Puta Obra Maestra, para el que todavía no lo sepa) Pueden estar orgullosos de su labor.





miércoles, 3 de octubre de 2018

I Shall Be Released





In '68 Dylan told me how he was writing shorter lines, with every line meaning something. And from that time came some of the stuff … like 'I Shall Be Released'…. There was to be no wasted language, no wasted breath.
Allen Ginsberg

Some bands today have the experience of really working together and honing their craft. And other bands are very much like, 'I just got a guitar for Christmas, let's start a band.' And you can hear the difference. 
Robbie Robertson

El lento órgano de Garth Hudson, que domina la canción, y la angustiada voz en falsete de Richard Manuel, resultan soberbios y se ajustan como un guante a la historia contada. Aunque el "toque eclesiástico" de la música de The Band, al que tan habitualmente se ha hecho referencia, está muy presente en el disco, es en este tema ( I Shall Be Released)  donde probablemente más patente se haga
Mikel Muñoz "The Band Historia y Música"(Editorial Milenio) 


La suma grandeza de Music From The Big Pink no solo deriva de que todas sus canciones son de 10 sino de que un puñado de ellas superan la matricula de honor como I Shall Be Released.

¿Es esta canción el primer número de space-rock soul? ¿Cosmic country-gospel?  ¿Cómo diantres llamamos a este milagro?  

Esta sublime interpretación, la primera editada oficialmente de La Rendición de Breda de las Basement Tapes y tercera intervención indirecta de Landlord Zimmerman en la composición,  ahora  en 2018 despliega más que nunca su rústica modernidad. Y es ese teclado Lowrey tan opuesto al Hammond B3, el que transmite desde el fondo de esta catedral, el olor a incienso "eclesiástico" del que habla Mikel Muñoz.
No huele a iglesia afroamericana blanquita de listones de madera  sino a gótica; al fin y al cabo, los tres ángeles cantores de The Band eran los white Impressions tan solo con esa diferencia de sonido en los teclados. Eso se puede comprobar en una "falsa" toma inédita a capela como tema extra de la nueva edición 50 aniversario-falsa porque han bajado el resto de instrumentos ya que se oyen de fondo-

La cuestión es que la angustiosa voz de Richard, clamando por liberarse de su propia prisión existencial sobrellevada con los grados de una botella de Grand Marnier hasta su propio ahorcamiento- qué tristeza, qué pérdida más inmensa-  encaja , como dice el amigo Mikel, como un guante en una grabación más grande que el universo.

Estamos en terrenos de esos santos mártires yonkis de los que habla otro donostiarra, Rafa Berrio,  es su genial canción: 

Por sus perdidos paraísos, 
por el rigor de sus infiernos, 
por su estancia terrenal 
bajo el signo de los sueños

Ese nivel de sinceridad y rotura jonda en la voz solo lo he escuchado en la Simone, Camarón o Amy en sus grabaciones salvajes.Y esa altura en la escritura de los versos del señor de Duluth en nadie más que en él.


Digamos que es una de las mejores canciones de la Historia y decimos bien. Hermana blanca de People Get Ready, dos años menor-en realidad uno- tienen demasiado en común: el bajo líquido imperial de Rick, ese final a capela, una cadencia de himno, una síntesis metafísica, una mirada de esperanza y salvación y tres voces que forman un sentimiento tan ancho como el cielo.

El Mundo se para cuando suena éste I Shall Be Released del MFBP porque es único, no tiene nada que ver con los otros I Shall Be Released que conocemos incluso por los propios The Band.

Es un cierre de disco tan memorable, tan exquisito, tan obra maestra que te hace volver a entrar en el  bucle. Estoy poseído por esta nueva mezcla de Bob Clearmountain de 2018 que me hace sentirlo todo como si fuera renovado, muy dentro de los huesos.

Un  disco-casa de chocolate rosa. Te lo quieres comer desde los cimientos hasta el tejado. Que me encierre la bruja en la jaula, me importa un bledo.




Gracias a tod@s los lectores del serial y sobre todo a aquell@s que comparten esta pasión salvaje por un planeta llamado Music From Big Pink.


Richard Manuel: Lead Vocal & Piano
Levon Helm: Back Vocal & Drums
Rick Danko: Back Vocal & Bass
Robbie Robertson: Acoustic Guitar
Garth Hudson: Lowrey Organ




viernes, 28 de septiembre de 2018

This Wheel´s On Fire




SI LA MEMORIA TE FUNCIONA BIEN

The dominant instrument was Garth Hudson's often icy and majestic organ, while Robbie Robertson's unusual guitar work further destabilized the sound. The result was an album that reflected the turmoil of the late '60s in a way that emphasized the tragedy inherent in the conflicts. Music from Big Pink came off as a shockingly divergent musical statement only a year after the ornate productions of Sgt. Pepper, and initially attracted attention because of the three songs Bob Dylan had either written or co-written. allmusicguide



¿No creéis que ya va siendo hora de reconocer a This Wheels´s On Fire como una de las mejores y más representativas canciones de los sesenta?
Esta obra maestra, de la docena que salieron de las Basement Tapes, combina la lírica modo Moisés de las Tablas on del minesotarra Nobel, es decir, su particular destilación de venom (veneno) desde LARS a Positively 4th Street de Idiot Wind a Pay In Blood, con unos acordes oblicuos e inquietantes de Rick en proceso de aprendizaje al piano- o la suerte del principiante.

Todo encaja para que las ruedas acaben prendiendo. Junto a All Along The Watchtower- y su visión definitiva por Hendrix- de la que puede sentirse hermana, tenemos la tierra común entre The Basement Tapes, John Wesley Harding y Music From Big Pink. 
Canciones recias formadas con versos confusos y un tanto bíblicos pero tan sugerentes que cada uno puede ser una canción. "Si la memoria te funciona bien"...nunca una frase inicial me ha atrapado tanto de los huevos . ¿O si?

Someone's got it in for me
They're planting stories in the press.  

You got a lotta nerve
To say you are my friend. 

There must be some kind of way outta here
say the joker to the thief. 

De nuevo Garth Hudson, el mago, le da unos aires de ventisca diferentes a la versión de Bob (clavinete con fuzz, toma ya!) en la que eran más de calima y se nota que Julie Discroll, Brian Auger & The Trinity habían tenido un éxito rotundo con ella en UK es su fantástica y quizás definitiva cover.

Esta joya de la corona de la psicodelia sixties, está cantada por Rick Danko, su coautor, de manera urgente y sentida, algo en él habitual. Y refrenda todos los logros del trabajo en la Big Pink, lugar donde se grabaron canciones tan mitológicas como las de Abbey Road. 

This Wheel´s On Fire representó el momento revolucionario y la liberación brutal que la popularización del rock&roll y sus derivados proporcionaron a toda una generación. Son como fotos de momentos históricos pero no pierden el color.

No puedo dejar de citar la última versión realizada de la canción por nuestra querida banda donostiarra Frank, ellos demuestran su plena vigencia como antorcha de poesía eléctrica y emoción desbocada.

Una reflexión hecha por Roger Waters de los Floyd no puede ser más certera: tras Sgt. Peppers, el disco más influyente de la segunda mitad de los años sesenta es Music From Big Pink. 

Es que lo veo Roger, la memoria te funciona bien.



Rick Danko: Lead Vocal & Bass
Richard Manuel: Back Vocal & Piano
Robbie Robertson: Electric Guitar
Garth Hudson: Clavinette (with Fuzz) & Lowrey Organ
Levon Helm: Drums


Amo la música más que a todo.

Amo la música más que a todo.
Todos los textos pertenecen a Joserra Rodrigo salvo citas y párrafos con su autor referenciado.