miércoles, 10 de febrero de 2010

EL TESORO SECRETO DE 1971



Bellísima portada en la estela del homónimo de The Band y con el fotógrafo oficial de la época , el grandioso Elliot Landy: él supo captar toda aquella placidez sónico-ambiental y ver esas fotos (tuve la ocasión de contemplar algunas en la Fnac) es transportarte en el tiempo a una vida de felicidad, family man, campo y buenos desayunos.
Y esta tipa...¿de donde ha salido? Pues del Village neoyorkino , como casi todos los que llevaban su guitarra Martin a todas partes en los sesenta.Karen tomaba daiquiris con Tim Hardin y recibía consultas telefónicas de Paul Simon y cambio de cuadernos de canciones con Bobby Dylan. Vamos que era de las que le llamaban Bobby, de hecho él la adoraba como cantante( en "Crónicas" lo deja claro)

Vale, tenemos un primer disco donde se perfila como la Madeleine Peyroux de la época o la nueva Billie Holliday pero que a mi no me gusta tanto como este, el segundo. Pobre Madeleine, no le duraría un asalto a la Dalton en beber cubatas; la Peyroux en Vitoría, cuando me firmó su única joyita Careless Love, me pareció una cría, no esa mujer hecha y derecha que uno intuye cuando la escucha.

Vamos al disco.El comienzo y el final para un servidor son espectaculares.
"Something on your mind" es la canción, la menina.Entre un amasijo de belleza infinita instrumental y un mantra que hará las delicias de Mike Scott, de Nick Cave desde luego las hace ya que la identifica con sus tres años en Brasil en sus palabras.

En como Sweet Thing de Van pero en femenino.La podría estar escuchando de por vida en non-stop.Su voz , peculiar y Billie Holliday en timbre pero como si Billie hubiera grabado con Lonnie Johnson, más folky.
Pero era una Nina Simone ya que rara vez componía, era una intérprete y su clásico de Percy Sledge lo borda: "When a man loves a woman"
Harvey Brooks hace una del disco una producción mágica, cálida, 1971 para que engañarnos: el comienzo de carreras personales gigantescas y año de "cocina de autor"
Los estudios de Bearsville en Woodstock donde pululaba gente como John Simon, Bobby Charles y los The Band.Compraban en la misma panadería.
Después un Paul Butterfield: "In my own dream": joder como me recuerda Madeleine a Karen en esta. Da gusto oir cantar y tocar así.Las steel, la sección de ritmo el piano honky tonk...1971.
Cómo influyeron discos como New Morning...ese sonido a madera de cabaña. mañanera. Siempre Dios marcando la senda al cielo.
Katie Cruel es roots en estado puro con un banjo y un violín tremendamente míticos: nadie canta el blues como Karen Dalton.
Cambio al sonido Motown pero hecho country-funk-rock: How sweet it is to be loved...Se va perfilando el sonido sofisticado de los setenta que dará cosas como Steely Dann o Ry Cooder de cuarto y quinto disco.
"In a station" de The Band: ¿profanando a Richard Manuel? De eso nada, respeto y llevarse el gato a su agua, suena 100% la Dalton.Qué canción señores, qué canción. Le da una alegría Laura Nyro pero en bluesy.Y estar en Woodstock grabando y no hacer un The Band es como estar en Cádiz y no probar con un tanguillo.
En Take me se pasa a la balada country y te emociona de nuevo y en Same Old Man vuelta al banjo y a los Apalaches. Gilliam Welch es la única artista actual que me recuerda este tipo de autenticidad.One night of Love es sonido Bearsville puro, al disco de Bobby Charles del perrito me remito, una gozada, pensemos que Bonnie Raitt estrenó carrera en el bendito año.Es groovy.Feeling Groovy es el lema 1971. Es como me siento escuchando este tesorito.
Y claro a disco espectacular final sideral: Are you leaving for the country...está en mi reco "El paisaje" y es la canción que va a sonar ese día en que me vaya a mi tierra prometida portuguesa a vivir, con mi casita "vicentina" de alquiler rural, especializada en poner musicota guapa con desayunos olorosos. El "In my own Time" estará en el menú, prometido y no cargaré nada en la cuenta por ello.
Lo dicho, se que voy rápido y que vivimos a la carrera pero reservad cinco minutos para meter en la basket semejante diamante que, por cierto, tiene una edición divina de la muerte.
En plan Paco Martinez Soria , el Rodri con su atillo rumbo a Portugal y esto sonando de fondo...jajajja...eso es sinónimo de felicidad.

2 comentarios:

  1. Una diosa, de seguir entre nosotros se hbiera convertido en la Dylan femenina.

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  2. Descubrí a Karen Dalton porque Dylan la menciona en “Chronicles”. Me encanta este disco y lo que has escrito sobre él, aunque me da mucha pena el triste final de Karen Dalton.

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Amo la música más que a todo.

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Todos los textos pertenecen a Joserra Rodrigo salvo citas y párrafos con su autor referenciado.